El suicidio en jóvenes se destacó en jornada legislativa  

Una jornada profunda  de un tema sensible  como es el suicidio en los  adolescentes  y la forma  de cómo superar el duelo por este tipo de pérdida, realizó el primer órgano del Estado, para darles la oportunidad a los funcionarios a un cambio de actitud y reforzar los valores en esta  población en riesgo.

En cuanto a las estadísticas, según la Contraloría,  se registran 2.5  suicidios por 100 mil habitantes, entre los 10 y 19 años de edad. De acuerdo con un experto en salud mental y psiquiatría Ricardo Goti,  esto significa que hay una tendencia a la baja, pero advirtió de que los números no deben engañar porque hay que trabajar en mejorar  la capacidad de registro de todos los actos de suicidio que se cometan en el país.

Sobre el asunto de la incidencia del suicidio en jóvenes, el doctor Ricardo Goti, quien compartió experiencia con los funcionarios legislativos, aseguró que la conducta suicida es un problema de salud pública no solo en Panamá, sino en todo el mundo.

Dijo que ante la situación, debe buscarse una solución integral, el apoyo familiar, docente y profesional. Para él, al producirse una actitud de autoagresión se debe  considerar cuáles son los riegos reales de esa persona  y cómo se le apoya para prevenir otra conducta suicida. También dejó claro que es muy importante realizar una labor de higiene mental cuando haya recurrencia en los jóvenes de amenazar contra su vida.

Por estos dos valores, manifestó Goti,  quien también fungió  como coordinador nacional de Salud Mental del Ministerio de Salud, se debe determinar sobre un acto real o una simple manipulación. Lo mejor, aseveró,  es la ayuda de un profesional  que asuma este reto, desde el punto  clínico, de diferenciar cuándo es una conducta de control o si está involucrado realmente en un problema emocional más severo.

Relativo al trabajo en los centros educativos, Goti se hizo la pregunta de qué hace el sistema educativo para preparar a los docentes en el tema del suicidio. Reconoció que cada vez se enfrentan a retos de mayor complejidad dentro de un aula escolar.

Según su propuesta, dentro de la formación inherente a su labor pudiera tener algunos elementos relacionados a la salud mental de manera más práctica para auxiliar a sus alumnos y se conviertan en los “escuchas” de los síntomas  que alerten  sobre un posible suicidio.

Reafirmó que  trabajar la autoestima, es la mejor habilidad para la vida, en particular para enfrentar  la presión  en sus centros de estudios.

En la actividad, que se convirtió para los asistentes en una charla de higiene mental, se  resaltaron  puntos con relación a no despreciar conductas suicidas,  a esculpir desde niños el reflejo de uno mismo o sea reafirmar cada día  su autoestima y la poca preparación de los docentes  por el tema.

La licenciada Rita Barrera, de la Fundación Piero Rafael Martínez De La Hoz, le correspondió hablar de cómo afrontar la muerte de un ser querido por suicidio. Esta es una  ONG que  apoya emocionalmente a personas y familias en proceso de duelo.

En su conferencia, recordó  el valor de continuar la vida, a  pesar de los tropiezos en el caminar. Dijo que la espiritualidad es fundamental  para aquellos que confían en Dios.

Por Mm / Fotos Martín Castillo