Por Jaime Marthe//
Foto Archivo//
- Se recomienda su uso en lugares donde circulen más de 1,000 personas diariamente
El uso del desfibrilador cardíaco en empresas e instituciones públicas y privadas para brindar los primeros auxilios adecuados a las personas que enfrentan la muerte súbita, episodio en el cual la víctima afectada pierde el pulso, la respiración y la conciencia de forma natural y repentina, impulsa el diputado Hugo Moreno, mediante el anteproyecto de ley No. 172.
Explica el diputado Moreno que cuando una persona tiene un paro cardíaco, primero sufre un dolor y a los cinco minutos hace una fibrilación ventricular que implica la pérdida de su ritmo cardíaco, y el desfibrilador trata de recuperar su ritmo normal a través de choques eléctricos.
Primeros auxilios
Sostiene que tras un infarto, los primeros minutos son esenciales para la supervivencia, por lo que resulta fundamental el uso de desfibrilador en ese período crítico, porque es un aparato que analiza el ritmo del corazón y aplica la descarga eléctrica especial, si es necesario.
“Este dispositivo consiste en un mecanismo de dos electrodos que se aplican directamente sobre el tórax de la persona, entre los que se pasa una corriente eléctrica de especiales características, que aplicado lo antes posible después de ocurrido el paro cardíaco, permite con un alto porcentaje de probabilidades, restablecer el ritmo cardiaco normal perdido”, precisó.
Acceso al público
Mediante la iniciativa legislativa se propone la instalación del desfibrilador en los aeropuertos internacionales, los estadios y gimnasios, así como en los locales de espectáculos, tales como los cines, teatros, y salas de conferencias y también en las instituciones sociales, el metro, y los edificios en los que haya o circulen más de 1,000 personas diariamente. También estarán obligados a colocar el dispositivo los centros comerciales con más de 1,000 metros cuadrados, como los mall.
Se señala además que el Ministerio de Salud, en coordinación con el personal encargado del establecimiento público o privado, tendrá la responsabilidad de la capacitación de los recursos humanos que administrarán los desfibriladores. Estos deberán ser, como mínimo, tres o cuatro personas.
Se agrega que los organismos, empresas e instituciones públicas y privadas que instalen un desfibrilador tendrán que garantizar su mantenimiento y conservación, de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
Recomendación de los expertos
Según la Fundación Interamericana del Corazón (FIC), la enfermedad cardiovascular es la causa más común de muerte en personas mayores de 40 años en el mundo. En Panamá se producen un alto grado de muertes por efectos cardiacos y muerte súbita.
En el marco del Congreso de Cardiología, se presentó un estudio según el cual se podrían evitar hasta un 40% de las muertes súbitas acaecidas en gimnasios e instalaciones deportivas gracias a la utilización del desfibrilador cardíaco.